Las Fiestas Patronales de la Virgen de la Blanca son la principal celebración de Villablanca, articulada en torno a la devoción a su patrona, considerada el principal elemento de unión del pueblo y transmitida de generación en generación.
La festividad combina actos religiosos y celebraciones populares a lo largo de varios días. Comienza con el pregón y continúa con el triduo, seguido de jornadas festivas que incluyen el Festival Internacional de Danzas en la Plaza de la Constitución.
El sábado tiene lugar la ofrenda floral, acompañada por la Danza de los Palos interpretada por los más jóvenes. El momento central es el Domingo de la Blanca, cuando la Hermandad, junto con la Danza, se dirige a la ermita recogiendo a la Corporación Municipal. Durante el recorrido, los danzantes ejecutan distintas mudanzas, destacando la formación de arcos a la entrada del templo.
La procesión vespertina recorre el entorno de la ermita, con paradas significativas como el pino de la Virgen y la “Puerta del Mar”, donde se rinde homenaje a los marineros. Tras la procesión se celebra la tradicional puja para portar la imagen.
El lunes se celebra una misa en homenaje a los emigrantes.
Contexto histórico
La devoción a la Virgen de la Blanca tiene un origen legendario ligado a su aparición, lo que motivó la construcción de la ermita a finales del siglo XIV por los Marqueses de Astorga. Este edificio, de carácter mudéjar, precede en más de un siglo a la fundación del pueblo en 1537.
La ermita fue el primer centro religioso y actuó como pila bautismal hasta 1618. A lo largo del tiempo, la festividad ha cambiado de fecha en varias ocasiones, celebrándose en mayo, septiembre y finalmente en agosto desde 1974.
La Danza de los Palos, integrada en la celebración, está vinculada a tradiciones traídas por repobladores del Reino de León durante la Reconquista. Según la tradición oral, originalmente se ejecutaba con espadas, posteriormente sustituidas por palos.
La Hermandad de la Virgen de la Blanca, encargada de la organización de los actos, se consolidó a lo largo del siglo XX, quedando legalmente constituida en 2002.
Prepara tu visita
La festividad permite conocer una de las manifestaciones más significativas de la identidad cultural y religiosa de Villablanca.
- Fechas: Último domingo de agosto (día principal), con celebraciones durante la semana previa.
- Ubicación: Ermita de Nuestra Señora de la Blanca, Plaza de la Constitución y entorno de Villablanca.
- Recomendaciones:
- Asistir al Domingo de la Blanca para presenciar los momentos centrales de la celebración.
- Observar la Danza de los Palos y sus distintas mudanzas.
- Participar en la ofrenda floral y en los actos religiosos.
- Atender a los elementos simbólicos del recorrido procesional, como el pino de la Virgen y la “Puerta del Mar”.


