Las Minas de Herrerías es hoy un barrio de Puebla de Guzmán, pero durante décadas fue un núcleo minero con identidad propia. Un lugar donde la vida giraba en torno a la mina y que todavía conserva la huella de ese pasado industrial.
A finales del siglo XIX, en un entorno tradicionalmente agrícola y ganadero, surgió aquí un mundo completamente distinto: el de la minería. Muchos vecinos de la zona cambiaron el campo por la mina, pasando de trabajar al ritmo del sol a hacerlo bajo tierra, con horarios y condiciones propias de la industria.
Durante gran parte del siglo XX, Las Herrerías funcionó como un poblado minero autosuficiente, donde vivían cientos de trabajadores y sus familias. Con el tiempo, el asentamiento evolucionó: desde los primeros barracones humildes hasta nuevas viviendas construidas en los años 50 que mejoraron las condiciones de vida.
Contexto histórico
La actividad minera comenzó a finales del siglo XIX, cuando la compañía The Bede Metal & Chemical Ltd. inició las explotaciones en la zona. Poco después, en 1912, la gestión pasó a manos de Saint Gobain, que continuó la actividad con distintas interrupciones marcadas por conflictos como las guerras mundiales y la Guerra Civil española.
A mediados del siglo XX, la explotación volvió a manos de la familia Sundheim, que impulsó una nueva etapa minera. Esta actividad se mantuvo hasta los años 80, cuando la crisis del sector provocó el cierre definitivo de la mina.
Prepara tu visita
Hoy, Las Herrerías está plenamente integrada en Puebla de Guzmán y cuenta con servicios como centro de salud, mercado y espacios sociales. Pasear por sus calles es una forma de descubrir un pasado reciente que aún se percibe en su trazado urbano y en la memoria de sus vecinos.


