La Iglesia de la Santa Cruz es el principal templo parroquial de Puebla de Guzmán, situado en lo alto de una loma y vinculado históricamente al antiguo castillo de Alfayat.
La iglesia presenta un aspecto sobrio, propio de los templos fortificados de zonas de frontera. Cuenta con tres naves separadas por columnas de mármol y una capilla mayor que ocupa todo el ancho de la nave central. La torre se sitúa a los pies del edificio, integrada en el conjunto.
En el interior destaca el presbiterio, presidido por un retablo de estuco del siglo XIX que alberga una Inmaculada del siglo XVII atribuida al entorno de Alonso Cano. También se conservan otras imágenes de interés, como un San Rafael del siglo XVIII, la Virgen de la Caridad y un Nazareno realizado por Antonio León Ortega.
El conjunto se completa con elementos como un púlpito barroco de forja, azulejos de cerámica trianera en la capilla sacramental y diversas piezas de orfebrería y pintura conservadas en la sacristía.
Contexto histórico
Su construcción se sitúa entre finales del siglo XVI y comienzos del XVII, siendo ya mencionada en documentos del siglo XVII. A lo largo del siglo XVIII se proyectaron importantes reformas, entre ellas la ampliación de la capilla mayor, dirigidas por Diego de Luna, aunque afectadas por el Terremoto de Lisboa de 1755.
En 1936, al inicio de la Guerra Civil Española, el templo fue incendiado y prácticamente destruido, perdiéndose gran parte de su patrimonio original. Posteriormente fue reconstruido según proyecto de José María Pérez Carasa.
Prepara tu visita
La iglesia se encuentra en una posición elevada, hacia la que convergen las principales calles del casco histórico. Su visita permite apreciar tanto su arquitectura como las piezas artísticas que conserva, además de disfrutar de una vista destacada del entorno urbano de Puebla de Guzmán.
- Ubicación: Casco urbano de Puebla de Guzmán.
- Acceso: Acceso directo a pie desde distintos puntos del municipio.
- Tipo de visita: Interior y exterior, según horarios de culto.
- Recomendaciones:
- Respetar el carácter religioso del espacio.
- Consultar previamente los horarios de apertura.
- Mantener una actitud adecuada durante las celebraciones litúrgicas.



