El Convento de María Auxiliadora, también conocido como Beaterio de la Orden Tercera de San Francisco de Nuestra Señora de los Milagros, es un edificio religioso construido a comienzos del siglo XVIII y uno de los pocos ejemplos de beaterios conservados en la provincia.
El conjunto responde a un estilo barroco sobrio y austero, acorde con su función como lugar de recogimiento. Está formado por una iglesia, un claustro con arcos carpaneles, dependencias organizadas en torno a este espacio y un huerto.
En su construcción se emplearon materiales característicos de la zona, como ladrillo combinado con piedra, pizarra y otros elementos de origen granítico, lo que le otorga una fuerte integración con el entorno del Andévalo.
Contexto histórico
El edificio funcionó como espacio religioso hasta 1936, momento en el que fue cerrado. Tras la Guerra Civil, en 1939, fue reocupado por una comunidad de religiosas salesianas, que permanecieron en él durante unos quince años.
Con el paso del tiempo, el deterioro del inmueble obligó a su abandono, alcanzando un estado de ruina notable hacia 1987, con techumbres hundidas y estructuras muy dañadas. A partir de entonces, se iniciaron actuaciones para su recuperación, incluyendo la rehabilitación de la iglesia impulsada por el párroco y vecinos del municipio.
Prepara tu visita
El convento forma parte del patrimonio histórico de Puebla de Guzmán. Aunque ha sufrido importantes transformaciones, su visita permite reconocer su estructura original y comprender su importancia como espacio religioso y social a lo largo del tiempo.
- Ubicación: Casco urbano de Puebla de Guzmán.
- Acceso: Acceso directo a pie desde distintos puntos del municipio.
- Tipo de visita: Exterior; interior según uso actual y disponibilidad.
- Recomendaciones:
- Respetar el carácter religioso del edificio.
- Informarse previamente sobre el estado y uso actual del inmueble.
- Mantener una actitud respetuosa durante la visita.



